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Dominios

Los nombres de dominios son una parte muy importante de una página web. Imáginate que para buscar algo en Internet tuvieras que escribir en el navegador 172.217.162.3, dificil de acordarse ¿no?.
Para resolver este problema, puedes comprar un dominio y obtener un nombre que puede ser asociado a la dirección IP de tu servidor web para poder recordar el acceso a tu sitio más fácilmente y difundirlo sin problemas.
Un dominio está compuesto por dos partes fundamentales: El nombre y la extensión. El nombre hace referencia a como quieres llamar a tu página, mientras que la extensión es el acompañamiento que identifica la finalidad o ubicación de tu sitio.
Por ejemplo: tuempresa.com, es una página web comercial por la extensión .com que se llama como tu empresa.
Busca un nombre original
El nombre de dominio es una parte importante de la identidad de tu negocio, por lo tanto, asegúrate de que sea tan único como éste. Los registradores a nivel mundial no permiten que los nombres se repitan. Lo primero que debes hacer es considerar las urls que están disponibles y elegir tu nombre. Sé creativo. Investiga quién más está utilizando ese nombre que quieres o alguno similar. Debes ser igual de original e innovador que cuando elegiste el nombre de tu marca o productos. Por supuesto no elijas un dominio que se parezca al de tu competidor ni uno que sea el singular o el plural de un dominio que ya esté en uso, en ese caso estarás perdiendo tráfico y ventas al confundir a tus clientes.
Tu dominio debe ser fácil de decir, de deletrear y de recordar
Si te cuesta pronunciar el dominio o tienes que deletrearlo para que otros lo entiendan, has hecho algo mal. Si es corto y sencillo, mucho mejor. Cuantas más letras y palabras compongan tu dominio, mayores serán las probabilidades de que alguien se equivoque al escribirlo o lo olvide. Asegúrate también de que tu nombre de dominio se corresponde con tu tipo de negocio para que sea fácil de recordar.
Usa tu nombre, el de tu marca, negocio o empresa
Busca un nombre similar al de tu negocio, marca o empresa porque tus clientes te buscarán de esa manera en internet. Esto es muy útil cuando tus clientes saben tu nombre pero no conocen exactamente la dirección de tu sitio web.
Te recomendamos también que registres tu propio nombre como un dominio, incluso si todavía no tienes planes de usarlo, ¿por qué? Porque nunca se sabe si tu empresa podría solo ser tuya en el futuro o si vas a querer cambiar el propósito de tu negocio y convertirlo en algo personal.
Evita usar nombres muy raros
Si estás tratando de atraer a un público amplio, evita el uso de términos específicos de un nicho de mercado, que alguien de fuera no se encuentre familiarizado con ellos.
Utiliza una palabra clave
Si tu negocio se dedica a la venta de camiones usa la palabra clave «caminoes» como parte de tu nombre de tu dominio. Por ejemplo camionescolombia.com.
En el pasado, tener por lo menos una de las palabras clave en tu nombre de dominio era de suma importancia, sin embargo, debido a la actualización de Google EMD, ya es una regla obsoleta. Dicho esto, sigue siendo una buena idea incluir en tu dominio una palabra clave relevante que permita a los visitantes que llegan tu página por primera vez hacerse una idea global de lo que ofreces.
Evita usar números y signos de puntuación
La mayoría de las direcciones de renombre utilizan texto plano, poniendo un guión sólo vas a aumentar las posibilidades de perder tráfico. Además, evita los números siempre y cuando tu nombre comercial no los incluya.
Compra otros dominios similares y utilízalos como redirecciones
Protege tu marca y captura todo el tráfico potencialmente mal dirigido comprando también los dominios que son similares al tuyo.
Selecciona muy bien la extensión del dominio
Existen multitud de extensiones (.com, .net, .org, .academy, etc…) Mientras que con .net puedes ahorrar un poco de dinero, y .org tiene sus propósitos específicos, la mayoría de las veces, un .com va a ser tu mejor apuesta. No compres una extensión diferente simplemente porque el dominio que querías ya se está utilizando como .com. Reflexiona sobre la extensión de dominio que mejor se adapta a tus necesidades.
¿Y si todos los nombres buenos ya están ocupados?
Se creativo. Es muy posible (y en muchos casos probable) que des con el dominio perfecto y cuando lo vayas a registrar te encuentres con que ya está ocupado. Intenta buscar palabras similares en el diccionario de sinónimos, pide ideas a tus conocidos, mezcla palabras, utiliza un lema, un apodo o una frase que te identifique.
Revisa muy bien el nombre que seleccionaste antes de comprar
Una de las cosas más importantes que debes tener en cuenta es que cuando compras un dominio es tuyo para siempre (siempre y cuando mantenga los pagos) y no puedes cambiarlo después de haberlo comprado. Piénsalo bien y consulta con tus amigos, socios o familiares antes de hacer el pago.
TLD es la sigla en inglés para Dominio de Alto Nivel, y es esencialmente la extensión que escribes al final del nombre de un sitio web.
Muchas veces un TLD identifica o muestra algo acerca del sitio web donde está conectado y cada TLD está gobernado por un registro de dominios, designado por la ICANN.
Hay cuatro categorías de TLD que son reconocidas por el ICANN, pero solamente dos son relevantes para la mayoría:
TLD Genericas: Muy común y conocido. Por ejemplo: .com y .org
TLDs con Codigo de Paises: La extensión que visualizas en determinados países. Por ejemplo: Colombia = .co, España = .es